Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo En resumen, esa ascensión me desilusionó mucho. Hasta la vista es insignificante: una llanura semejante al mar, pero sin el bello color de éste y sin lÃneas tan definidas. Sea como fuere, la escena fue nueva por completo para mà y, además, habÃa experimentado cierta emoción cuando creà ver aparecer los indios. Sin embargo, es cierto que el peligro no era muy terrible, porque mis dos compañeros encendieron una gran hoguera, cosa que jamás se hace cuando se teme la vecindad de los indios. Regresé a mi vivac al atardecer y, después de haber tomado muchos mates y de haber fumado muchos cigarrillos, pronto tuve terminadas mis disposiciones para pasar la noche. Un viento muy frÃo soplaba con violencia, lo que no me impidió dormir mejor que habÃa dormido jamás.
(10 de septiembre)