Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Mediado el día llegamos a la posta del río Sauce, después de haber corrido valerosamente ante la tempestad. Durante el trayecto hemos visto un gran número de ciervos, y, más cerca de la montaña, un guanaco. Extraños barrancos atraviesan la llanura que viene a morir al pie de la Sierra; uno de ellos, que mide unos 20 pies de ancho y 30 por lo menos de profundidad, nos obliga a dar un rodeo considerable para poder cruzarlo. Pasamos la noche en la posta; la conversación versa, como siempre, acerca de los indios. Antiguamente, la Sierra de la Ventana era uno de sus puestos favoritos, y en tal lugar se combatió mucho hace tres o cuatro años. Mi guía asistió a uno de esos combates, en el que perdieron la vida muchos indios. Las mujeres lograron alcanzar la cumbre de la montaña y se defendieron allí bravamente haciendo rodar grandes piedras sobre los soldados. Muchas de ellas lograron al fin ponerse en salvo.
(11 de septiembre)