Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo
La superficie de las hojas está admirablemente pulimentada; todas aquellas partes que se encuentran plenamente expuestas a la luz son negras como la pez, pero las que se encuentran debajo de un reborde de roca continúan grises. He enseñado a muchos geólogos muestras de tales incrustaciones, y todos han sido de opinión que son de origen volcánico o ígneo. La dureza y la diafanidad de tales incrustaciones, su pulimento, que es también tan perfecto como el de las conchas más bellas, el olor que despiden y la pérdida de su color cuando son sometidas a la acción del soplete, todo prueba su íntima analogía con las conchas marinas vivientes. Por otra parte, es sabido que, en las conchas, las partes habitualmente recubiertas u ocultas por el cuerpo del animal tienen un color más pálido que aquellas que están expuestas plenamente a la luz, hecho que, como acabamos de ver, tiene lugar exactamente en tales incrustaciones.
Cuando nos acordamos de que la cal, en forma de fosfato o de carbonato, entra en la composición de partes duras, tales como los huesos y las conchas de todos los animales vivientes, es en gran manera interesante, desde el punto de vista fisiológico, encontrar substancias más duras que el esmalte de los dientes, superficies coloreadas tan bien pulidas como las de una concha, adoptando asimismo la forma de algunos de los productos vegetales más ínfimos, reconstituidos, con materias orgánicas muertas, por medios inorgánicos⁽⁴⁾.