Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Durante mi viaje, se me refirió en términos exagerados cuáles habían sido los efectos de la última gran sequía. Tales relatos pueden aportar alguna luz acerca de los casos en que un gran número de animales de todas clases han sido encontrados sepultados juntos. Se le da el nombre de gran seca o gran sequía al período comprendido entre los años 1827 y 1832. Durante ese tiempo llovió tan poco, que la vegetación desapareció y hasta los cardos no crecieron. Los arroyos no llevaban agua y el país entero tomó el aspecto de una polvorienta carretera. Esta sequía se dejó sentir sobre todo en la parte septentrional de la provincia de Buenos Aires y en la meridional de la de Santa Fe. Un gran número de aves, de mamíferos salvajes, de ganado vacuno y de caballos perecieron de hambre y sed. Un hombre me refirió que los ciervos⁽⁷⁸⁾ habían tomado la costumbre de acudir a beber en los pozos que él se había visto obligado a abrir en el patio de su casa para proporcionar agua a su familia, y las perdices apenas si tenían fuerza para levantar el vuelo cuando se las perseguía. Se calcula en un millón de cabezas de ganado, por lo menos, las pérdidas sufridas sólo por la provincia de Buenos Aires.