Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Un día me distraje mucho estudiando las costumbres de un Diodon antennatus que había sido pescado cerca de la costa. Sabido es que este pez, de piel fofa, posee la singular propiedad de hincharse en forma que queda transformado casi en una bola⁽⁶⁾. Si se le saca del agua durante algunos instantes, así que se le vuelve a arrojar al mar absorbe una cantidad considerable de agua y de aire por la boca y quizá por todas las branquias. Esa agua y ese aire los absorbe por dos medios diferentes: aspira fuertemente el aire que envía en seguida hacia el interior de su cuerpo, y le impide salir de nuevo por medio de una contracción muscular visible desde el exterior. El agua, por el contrario, entra de un modo continuo en su boca, que tiene abierta e inmóvil; esta deglución de agua debe depender, pues, de una succión. La piel del abdomen es mucho más fofa que la de la espalda; debido a eso, cuando este pez se infla, el vientre se distiende mucho más por la superficie inferior que por la superior y, en consecuencia, flota tripa arriba. Cuvier duda de que el diodon pueda nadar en esa posición; sin embargo no solamente puede avanzar en línea recta, sino también girar a derecha e izquierda. Este último movimiento lo lleva a cabo sirviéndose únicamente de sus aletas pectorales; la cola, en efecto, se hunde y no se sirve de ella. El cuerpo se hace tan ligero, gracias al aire que contiene, que las branquias se encuentran fuera del agua, mas la corriente de ésta, que entra por la boca, fluye continuamente por esas aberturas.