Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Muchas veces, cuando nuestro buque se encontraba a algunas millas a lo largo de la desembocadura del Plata o de las costas de la Patagonia septentrional, nos hemos visto rodeados de insectos. Una noche, a unas diez millas de la bahía de San Blas, hemos visto bandadas de mariposas, en multitud infinita, extendiéndose tan lejos como la vista podía alcanzar; hasta con la ayuda de un telescopio se hacia imposible descubrir un solo lugar en que no hubiera mariposas. Los marineros decían que "nevaban mariposas"; tal era, en efecto, el aspecto que ofrecía el cielo. Esas mariposas correspondían a muchas especies, pero la mayor parte de ellas se parecían a la especie inglesa, tan común, Colias edusa, aunque sin ser idéntica a ésta. Algunas falenas y algunos himenópteros acompañaban a tales mariposas, y un bello escarabajo (un Calosoma) cayó a bordo de nuestro navío. Se conocen otros casos en que un escarabajo ha sido pescado en alta mar, lo que es tanto más notable cuanto que el mayor número de Carábidos se sirven raramente de sus alas. El día había sido muy hermoso y tranquilo, la víspera también había hecho buen tiempo, y hacía poco viento y sin dirección bien determinada. No podíamos, suponer que tales insectos hubieran sido arrastrados desde tierra por el viento, y era preciso admitir que se habían alejado de ella por su voluntad.