Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo En otra ocasión dejé a rastras una red en la estela del buque para recoger animales marinos a lo largo del cabo Corrientes, y al retirar mi red encontré en ella, con gran sorpresa por mi parte, un número considerable de escarabajos y, aunque hallados en alta mar, parecían haber sufrido muy poco como consecuencia de su inmersión en el agua salada. He perdido algunos de los ejemplares recogidos entonces, pero los que he conservado pertenecen a los géneros: Colymbetes, Hydroporus, Hydrobius (dos especies), Notaphus, Cynucus, Adimonia y Scarabaeus. Al principio, creí que esos insectos habían sido llevados hasta el mar por el viento; pero, reflexionando que, de las ocho especies, había cuatro acuáticas y dos que lo eran en parte, me pareció lo más probable que esos insectos habían sido arrastrados por un pequeño torrente que, luego de haber servido de desagüe a un lago, desemboca en el mar cerca del cabo Corrientes. En todo caso, es muy interesante encontrar insectos vivos nadando en alta mar a 17 millas (27 kilómetros) de la costa más cercana. Muchas veces se ha visto que los insectos han sido arrastrados por el viento en las costas de la Patagonia. El capitán Cook ha observado ese hecho y, más recientemente, el capitán King lo pudo ver a su vez a bordo del Adventure. Ese hecho proviene probablemente de que ese país está desprovisto de todo abrigo, árboles o colinas; y así se comprende que un insecto que va revoloteando por la llanura sea arrebatado por una racha de viento que sopla en dirección al mar. El caso más notable de un insecto capturado en alta mar, que yo mismo pude ver, ocurrió en el Beagle, mientras que nos encontrábamos sujetos a la acción del viento procedente de Cabo Verde y la tierra más próxima no expuesta a la acción directa de los vientos alisios, era el cabo Blanco, en la costa de África, a 370 millas (595 kilómetros) de distancia, un enorme saltamontes (Acrydium) cayó a bordo⁽⁸⁷⁾.