Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Cuando las olas emiten una luz brillante y verde, creo que la fosforescencia es debida de ordinario a la presencia de pequeños crustáceos; pero no puede ponerse en duda que otros muchos animales marinos no sean fosforescentes durante su vida.
Por dos veces he tenido ocasión de observar fosforescencias, procedentes de grandes profundidades, por debajo de la superficie del mar. Cerca de la desembocadura del rÃo de la Plata, he visto algunas manchas circulares y ovales de dos a cuatro metros de diámetro, con bordes definidos y que emitÃan una luz pálida pero continua; el agua que las rodeaba no producÃa más que algunas chispas. El aspecto general de esas manchas recordaba bastante el reflejo de la Luna o de otro cuerpo luminoso, porque las ondulaciones de la superficie hacÃan que los bordes fueran sinuosos. El navÃo, que calaba 13 pies, pasó por encima de esos lugares brillantes sin hacerlos variar nada. Debemos, pues, suponer que algunos animales se habÃan reunido a una profundidad mayor que la quilla del barco.