Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Pasamos la noche del 17 en la lengua de tierra que forma la punta del estrecho de Choiseul o penÃnsula del sudoeste. Nos encontrábamos en un valle bastante bien defendido contra los vientos frÃos, pero no pudimos encontrar leña para encender fuego. Los gauchos, con gran sorpresa por mi parte, se procuraron sin embargo muy pronto con qué encender un fuego tan ardiente como un brasero de carbón de piedra; el esqueleto de un toro recién muerto y del que los buitres hablan dejado limpios los huesos. Esos hombres me dijeron que en invierno, a menudo, mataban un animal, raspaban los huesos con sus cuchillos y se servÃan del esqueleto para preparar su cena.
(18 de mayo)
