Viaje de un naturalista alrededor del mundo

Viaje de un naturalista alrededor del mundo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Podría usted servirnos pescado?

—¡Oh! No, señor.

—¿Y sopa?

—No, señor.

—¿Y pan?

—¡Oh! No, señor.

—¿Y tasajo?

—¡Oh! No, señor.

Debíamos darnos por muy satisfechos si, después de haber esperado dos horas, lográbamos obtener aves, arroz y farinha. A veces, hasta teníamos que matar antes a pedradas las gallinas que habían de servirnos para cenar. Y cuando, absolutamente agotados por el hambre y la fatiga, nos atrevíamos a decir tímidamente que nos juzgaríamos muy dichosos si la comida estuviera dispuesta, el hostelero nos respondía con orgullo: "La comida estará cuando esté", y lo peor era la verdad que encerraban estas palabras. Si nos hubiéramos atrevido a quejarnos, o a insistir tan sólo, se nos habría rogado que prosiguiéramos nuestro camino. Los posaderos son muy poco amables, a menudo hasta muy bruscos; sus casas y sus personas, la mayor parte del tiempo están descuidadas y sucias; en sus posadas no se encuentran ni cuchillos, ni tenedores, ni cucharas, y estoy convencido de que sería difícil encontrar en Inglaterra una casita, por pobre que fuera, tan desprovista de las cosas más necesarias para la vida.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker