Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo (19 de junio)
Anclamos en la magnÃfica bahÃa donde se encuentra Puerto del Hambre. Es el comienzo del invierno y jamás he visto paisaje más triste ni más sombrÃo. Las selvas, de follaje tan oscuro que parecen casi negras, medio blanqueadas por la nieve que las recubre, no aparecen sino indistintas a través de una atmósfera brumosa y frÃa. Afortunadamente para nosotros, hace un tiempo magnÃfico dos dÃas seguidos. Admiramos el monte Sarmiento, montaña bastante alejada que se eleva hasta los 6.800 pies; presenta un magnÃfico espectáculo. Una de las cosas que más me han sorprendido en Tierra del Fuego es la pequeña elevación aparente de las montañas, que son, en realidad, muy elevadas. Creo que esa ilusión proviene de una causa que de momento no se sospecharÃa siquiera, es decir, que la masa entera, desde el borde del agua a la cima, se ofrece a la vista. Recuerdo haber observado una montaña desde la orilla del canal de Beagle, en cuyo lugar la vista la abarcaba de una mirada desde su base a la cúspide, y después volvà a verla, pero desde el estrecho de Ponsonby, y esta vez dominaba a otras cadenas; pues bien, entonces me pareció infinitamente más alta porque las montañas intermedias me permitÃan apreciar mejor su altura.
