Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Hay una producción vegetal que merece ser señalada a causa de su importancia como alimento. Se trata de una seta globular, de color amarillo claro, que crece en número considerable sobre las hayas; cuando esta tierna, esta seta es elástica, está hinchada y tiene pulida la superficie; pero cuando está madura, se encoge, se hace más resistente y la superficie entera se arruga y forma huecos profundos, tal como se ve en la figura.
Esa seta pertenece a un género nuevo y curioso⁽¹¹⁴⁾; he encontrado una segunda especie en otra haya de Chile, y el doctor Hooker me dice que acaba de encontrar una tercera en otra especie de haya en la Tierra de Van Diemen. ¡Qué singular parentesco entre las setas parásitas y los árboles en que crecen en lugares del mundo tan alejados uno de otro! En Tierra del Fuego las mujeres y los niños recolectan esa seta en grandes cantidades cuando está madura; los indígenas se la comen sin cocer. Tiene un gusto mucilaginoso ligeramente azucarado y un perfume que se parece algo al de nuestras setas. A excepción de algunas hayas que provienen principalmente de un arbusto enano, los indígenas no comen otra legumbre que esa seta. Antes de la introducción de la patata, los habitantes de Nueva Zelanda comían las raíces de helecho; la Tierra del Fuego es hoy, según creo, el único país del mundo en que una planta criptógama sirva de artículo alimenticio en gran escala.