Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Como la altura del nivel de las nieves perpetuas parece determinada principalmente por el calor máximo del verano más bien que por la temperatura media del año, no hay que asombrarse de que en el estrecho de Magallanes, donde el verano es tan frío, el limite descienda a 1.050 o 1.200 metros solamente sobre el nivel del mar, mientras que en Noruega hay que ascender hasta los 67 y 70 grados de latitud norte, es decir, 14° más cerca del polo, para encontrar nieves perpetuas a una altitud tan poco considerable. La diferencia de altitud, es decir cerca de 2.700 metros, entre el limite de las nieves en la Cordillera detrás de Chiloé (allí donde las más altas cumbres varían tan sólo entre 1.680 y 2.250 metros) y el Chile central⁽¹²⁰⁾ (distancia de unos 9 grados de latitud) es verdaderamente sorprendente. Una selva impenetrable, en extremo húmeda, recubre las tierras desde las partes situadas al sur de Chiloé hasta cerca de Concepción, a los 37° de latitud sur. El cielo está siempre nuboso y hemos visto que el clima no conviene en manera alguna a los frutos de Europa meridional. En Chile central de una parte, un poco al norte de Concepción, la atmósfera es por lo general clara, no llueve jamás durante los siete meses de verano y los frutos de Europa meridional se producen admirablemente; hasta se cultiva la caña de azúcar. Sin duda alguna, el nivel de las nieves perpetuas experimenta esa notable inflexión de 2.700 metros, sin semejante en las otras partes del mundo, muy cerca de la latitud de Concepción, allí donde terminan las selvas. En efecto, en América meridional los árboles indican un clima lluvioso, y a su vez la lluvia indica un cielo cubierto y poco calor en verano.