Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo
El puma, después de haberse hartado, recubre con ramas de árboles el cadáver de su presa y se tiende luego para vigilarlo. Esa costumbre hace que en ocasiones se le descubra, porque los cóndores descienden de vez en cuando para participar del festín; pero, echados inmediatamente, se elevan más que de prisa. El guaso sabe entonces que hay un puma que vigila su presa, la noticia se extiende con rapidez y hombres y perros salen a cazarlo. Sir F. Head dice que un gaucho de las Pampas, viendo sencillamente revolotear algunos cóndores en el aire, se puso a gritar; "¡Un león!" Confieso no haber encontrado jamás ninguno que se envaneciera de poder descubrir un león en tales circunstancias. Se asegura que un puma que ha sido descubierto por esa vigilancia de su presa y al que, en consecuencia, se le ha perseguido, pierde prontamente para siempre esa costumbre; en tal caso, se harta y después se aleja más que de prisa. Al puma se le da muerte con facilidad. En los países llanos se le asegura primero con las boleadoras, después se le arroja un lazo y se le arrastra por el suelo hasta que pierde el sentido. Me han dicho que en Tandil, al sur del Plata, se había dado muerte de ese modo a cien en tres meses. En Chile se los acosa de ordinario hasta que se les ha hecho retroceder hacia algunos árboles o un matorral, y después se les da muerte a tiros de fusil o haciendo que los ataquen los perros. Los perros empleados en esa caza pertenecen a una raza especial, denominada leoneros; son éstos animales débiles, delgados, muy parecidos a basets, con patas largas, pero con instinto muy particular para esa caza. Dicen que el puma es muy astuto; cuando se le persigue, vuelve a menudo a recorrer su pista precedente, después da de pronto un gran salto de costado y espera tranquilamente que los perros hayan pasado. Es un animal muy silencioso, no lanza grito alguno, ni siquiera cuando está herido, y apenas si se oye alguna vez su rugido durante la época del celo.