Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo El 6 de enero llegamos a Tenerife, donde nos impidieron desembarcar por temor a que llevásemos el cólera. A la mañana siguiente veíamos alzarse el Sol detrás de la rugosa silueta de la mayor de las islas Canarias; el astro rey iluminó de pronto el pico de Tenerife, mientras que las partes inferiores de la isla quedaban aún veladas por ligeros vapores; primera jornada deliciosa, seguida de tantas otras cuyo recuerdo no se borrará jamás. El 16 de enero de 1832 echamos el ancla en Porto-Praya, en la isla de Santiago, la mayor del archipiélago de Cabo Verde.