Viaje de un naturalista alrededor del mundo

Viaje de un naturalista alrededor del mundo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

8.- Ascensión al Peuquenes. Nieve roja. Vientos.

A eso del mediodía empezamos la fatigosa ascensión del Peuquenes; por vez primera experimentamos alguna dificultad en respirar. Las mulas se detienen casi cada 50 metros; después de haber reposado algunos segundos, esos pobres animales, tan llenos de buena voluntad, reanudan la marcha sin necesidad de obligarles a ello. Los chilenos dan el nombre de puna a la entrecortada respiración producida por la rarefacción atmosférica; explican también ese fenómeno de la manera más ridícula. Según unos, todas las aguas del país producen puna; según otros, la puna existe siempre allí donde hay nieve, lo cual, en suma, no deja de ser verdad. La única sensación que experimenté fue una ligera pesadez en las sienes y el pecho; esa sensación puede ser comparada a la que se experimenta cuando se sale de una habitación muy caldeada y se pasa de pronto al aire libre durante una helada bastante intensa. Creo que en ello entra en algo la imaginación, porque me sentí tan dichoso al encontrar conchas fósiles, en el paso más elevado, que instantáneamente olvidé la puna. Sin embargo, es cierto que la marcha se hace difícil y la respiración trabajosa; me han dicho que en Potosí (unos 13.000 pies –⁠3.900 metros– sobre el nivel del mar), los extranjeros no se han acostumbrado aún a aquella atmósfera al cabo de un año. Los habitantes recomiendan la cebolla como remedio contra la puna. En Europa se emplea a menudo esa legumbre en las afecciones del pecho; es, pues, probable que preste algunos útiles servicios. ¡A mí, lo repito, me ha bastado ver algunas conchas fósiles para sentirme curado por completo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker