Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Más al sur, en la Cordillera, sucede a menudo que los viajeros pierden la vida en medio de las tempestades de nieve; pero en el lugar en que estamos se corre otro peligro; mi guÃa me refiere que cuando tenÃa catorce años atravesó la Cordillera en el mes de mayo, formando parte de una caravana; en la parte central de la sierra se descargó una furiosa tempestad; los hombres apenas si podÃan tenerse sobre los mulos, y las piedras volaban en todas direcciones. No habÃa ni una nube en el cielo; no cayó ni un solo copo de nieve, aunque la temperatura era muy baja. Es probable que el termómetro no habrÃa indicado muchos grados bajo cero, pero el efecto de la temperatura en el cuerpo humano mal protegido por insuficiente abrigo, es proporcional a la velocidad de la corriente de aire frÃo. Esa tempestad duró más de un dÃa, los hombres perdÃan rápidamente sus fuerzas y las mulas no querÃan avanzar. El hermano de mi guÃa trató de volver atrás; pero pereció, y dos dÃas después se encontró su cuerpo a orillas del camino, cerca del cadáver de su mula; tenÃa aún la brida en la mano. A otros dos hombres de la caravana se les helaron los pies y las manos; de doscientas mulas y treinta vacas, no se pudo salvar más que catorce mulas. Hace muchos años pereció una caravana entera, se supone que de igual modo; pero hasta ahora sus cadáveres no han sido hallados. Un cielo sin nubes, una temperatura extremadamente baja, una horrible tempestad de viento, deben de ser, a mi parecer, una combinación de circunstancias extremadamente raras y muy extrañas en cualquier parte del mundo.