Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo A. S. Keating, que ha residido un año en estas islas, indica en los Viajes de Holman⁽¹⁶⁶⁾ las semillas y otros objetos traídos por las olas. "En la costa se encuentran a menudo –dice– semillas y plantas provenientes de Java y de Sumatra. Entre ellas he visto el kimiri, indígena en Sumatra y en la península de Malaca; la nuez de coco de Balci, notable por su forma y su tamaño; el dadass, que los malayos plantan al mismo tiempo que el pimentero; éste se enrolla en torno al dadass y se aferra a las espinas que le recubren; el árbol de jabón; el ricino; troncos de palmera sagú y muchas especies de semillas desconocidas de los malayos establecidos en la isla. Se supone que todas esas semillas han sido lanzadas primero por el monzón del noroeste hasta la costa de Nueva Holanda y desde allí a las islas Keeling por el viento alisio del sudeste. También se han encontrado en la costa verdaderas masas de teca de Java y de madera amarilla, además de troncos inmensos de cedro blanco y rojo y del gomero de Nueva Holanda. Las semillas duras, tales como las de las plantas trepadoras, llegan en perfecto estado; pero las blandas, como las del mangostán, han perdido su poder de germinación. Finalmente, se han encontrado asimismo en la costa canoas de pesca provenientes probablemente de Java". Es muy interesante ver cuán numerosas son las semillas que procedentes de muchos países son transportadas a través de la inmensidad del océano. El profesor Henslow me asegura que casi todas las plantas que he reunido en esas islas son especies que crecen comúnmente en la costa del archipiélago índico. Pero la dirección de los vientos y de las corrientes parece oponer un obstáculo invencible a que lleguen hasta aquí directamente. Si como con mucha razón ha sugerido Mr. Keating, esas semillas han sido trasladadas primero a la costa de Nueva Holanda, para retroceder en seguida hasta aquí con los productos de este último país, las semillas, antes de encontrar un terreno propicio para su desarrollo, han debido recorrer un espacio que varía entre 1.800 y 2.400 millas.