Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo El capitán Lloyd nos conduce al rÃo Negro, situado a varias millas más al sur, a fin de que yo pueda examinar algunas rocas de coral emergidas. Atravesamos encantadores huertos, hermosos campos de caña de azúcar que crecen en medio de inmensos bloques de lava. Los caminos están flanqueados por mimosas, y cerca de la mayorÃa de las casas se encuentran avenidas de mangos. Nada tan pintoresco como el contraste de las escarpadas colinas y de los campos cultivados; a cada instante se sienten tentaciones de exclamar: ¡Qué dichoso serÃa si pudiera pasar mi vida aquÃ! El capitán Lloyd posee un elefante y lo pone a nuestra disposición para que podamos efectuar un viaje a la manera india. El hecho que más me sorprende es que ese animal no haga ningún ruido al marchar. Ese elefante es el único que actualmente se encuentra en la isla, pero se dice que van a traer algunos más.
(9 de mayo)
Dejamos Port-Louis, hacemos escala en el cabo de Buena Esperanza y el 8 de julio llegamos a la vista de Santa Elena. Esta isla, de la que tan a menudo se ha descrito su desagradable aspecto, se eleva de un modo abrupto en el océano, como un inmenso castillo negro.
