Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Junto a la costa, la lava está por completo desnuda; en las partes centrales más elevadas, las rocas feldespáticas, por su descomposición, han dado origen a un suelo arcilloso, que presenta brillantes colores allí donde no está cubierto por la vegetación. En esta época del año, el suelo, regado por constantes chubascos, se recubre de pastos admirablemente verdes, que se marchitan y desaparecen a medida que se desciende. Es muy sorprendente encontrar una vegetación con carácter verdaderamente inglés a los 16° de latitud y a la escasa altitud de 1.500 pies. Irregulares plantaciones de pinos escoceses coronan las colinas, cuyos flancos están cubiertos de matorrales de brezos con brillantes flores amarillas. Se encuentran también numerosos sauces llorones a orillas de los arroyos, y los setos están formados de zarzas que producen su conocido fruto. Por lo demás, se explica fácilmente el carácter inglés de la vegetación cuando se piensa que ahora hay en la isla setecientas cuarenta y seis especies de plantas, de las que sólo cincuenta y dos son especies indígenas, y que casi todas las restantes han sido importadas de Inglaterra. Muchas de esas plantas inglesas parecen crecer mejor que en su país de origen; lo mismo puede decirse de las plantas traídas de Australia. Las especies importadas han debido destruir algunas especies indígenas, porque solamente en los valles más elevados y solitarios domina actualmente la flora indígena.