Los empeños de una casa
Los empeños de una casa Tierno pimpollo hermoso
que a pequeñez reduces
del prado los colores,
y del cielo las luces,
pues en tu rostro bello 5
unidos se confunden
de estrellas y de rosas
centellas y perfumes;
Cupido soberano,
a cuyas flechas dulces, 10
herido el viento silba,
flechado el viento cruje;
astro hermoso, que apenas
das la primera lumbre,
cuando en los pechos todos 15
dulce afición influyes;
bisagra que amorosa
dos corazones unes,
que siendo antes unión,
a identidad reduces; 20
oriente de arreboles,
porque sol más ilustre
en tu rostro amanezca
que en el cielo madrugue;
hijo de Marte y Venus, 25
porque uno y otro numen,
