Los empeños de una casa
Los empeños de una casa te infunda éste lo fuerte,
te dé aquélla lo dulce;
bello Josef amado,
que dueño te introduces 30
en comunes afectos
de efectos no comunes;
sol que naces, mudando
del otro la costumbre
en el ocaso, porque 35
adonde él muere, triunfes:
la cortedad admite,
pues las solicitudes
que aspiran a tu obsequio,
no es razón que se frustren. 40