Los empeños de una casa
Los empeños de una casa se hace duda verdadera?
Que como al honor le agravia165
solamente la sospecha,
hará cierta su deshonra
quien la verdad juzga incierta.
Pues si es así, ¿cómo yo
imagino que hay quien pueda170
ofenderme, si aun en duda
no consiento que me ofendan?
Aquí oculto esperaré
a que mi contrario venga;
que ¿quién, del estado en que175
está su correspondencia,
duda que vendrá de noche
quien de día sale y entra?
Yo quiero entrar a esperarlo.
¡Honor, mi venganza alienta!180
(Vase.)
(Salen DON CARLOS y CASTAÑO con un envoltorio.)
DON CARLOS
Por más que he andado la casa
no he podido dar con ella
y vengo desesperado.
CASTAÑO
Pues, señor, ¿de ver no echas
que están las puertas cerradas185
que a esotro cuarto atraviesan,