Los empeños de una casa
Los empeños de una casa sino cerraré la puerta,140
e iré a avisar a Marsilio
que se le va Melisendra.
(Vase.)
(Sale DON JUAN.)
DON JUAN
Con la llave del jardín,
que dejó en mi poder Celia
para ir a lograr mis dichas,145
quiero averiguar mis penas.
¡Qué mal dije averiguar,
pues a la que es evidencia
no se puede llamar duda!
Pluguiera a Dios estuvieran150
mis celos y mis agravios
en estado de sospecha.
Mas ¿cómo me atrevo, cuando
es contra mi honor mi ofensa,
sin ser cierta mi venganza155
a hacer mi deshonra cierta?
Si sólo basta a ofenderme
la presunción, ¿cómo piensa
mi honor, que puede en mi agravio
la duda ser evidencia,160
cuando la evidencia misma
del agravio en la nobleza,
siendo certidumbre falsa