Los empeños de una casa
Los empeños de una casa como a santo de mi tierra.
¡Oh tú, cualquiera que has sido;
oh tú, cualquiera que seas,300
bien esgrimas abanico,
o bien arrastres contera,
inspírame alguna traza
que de Calderón parezca,
con que salir de este empeño!305
Pero tate, en mi conciencia,
que ya he topado el enredo:
Leonor me dio unas polleras
y unas joyas que trajese,
cuando quiso ser Elena310
de este Paris boquirrubio,
y las tengo aquí bien cerca,
que me han servido de cama;
pues si yo me visto de ellas,
¿habrá en Toledo tapada315
que a mi garbo se parezca?
Pues ahora bien, yo las saco;
vayan estos trapos fuera.
(Quítase capa, espada y sombrero.)
Lo primero, aprisionar
me conviene la melena,320
porque quitará mil vidas
si le doy tantica suelta.
Con este paño pretendo