Los empeños de una casa
Los empeños de una casa abrigarme la mollera;
si como quiero lo pongo,325
será gloria ver mi pena.
Ahora entran las basquiñas.
¡Jesús, y qué rica tela!
No hay duda que me esté bien,
porque como soy morena330
me está del cielo lo azul.
¿Y esto qué es? Joyas son éstas;
no me las quiero poner,
que ahora voy de revuelta.
Un serenero he topado335
en aquesta faltriquera;
también me lo he de plantar.
¿Cabrame esta pechuguera?
El solimán me hace falta;
pluguiese a Dios y le hubiera,340
que una manica de gato
sin duda me la pusiera;
pero no, que es un ingrato,
y luego en cara me diera.
La color no me hace al caso,345
que en este empeño, de fuerza
me han de salir mil colores,
por ser dama de vergüenza.
—¿Qué les parece, señoras,
este encaje de ballena?350