Los empeños de una casa
Los empeños de una casa CASTAÑO
Pues dadme palabra aquí555
de que, si os hacéis afuera,
no me habéis de hacer a mí
algún daño.
DON PEDRO
¿Que os lo ofrezca
qué importa, supuesto que
es imposible que pueda560
desistirse mi cariño?
Mas permitid que merezca,
de que queréis ser mi esposa,
vuestra hermosa mano en prendas.
CASTAÑO
(Aparte.)
(Llegó el caso de Jacob.)565
—Catadla aquí toda entera.
DON PEDRO
¿Pues con guante me la dais?
CASTAÑO
Sí, porque la tengo enferma.
DON PEDRO
¿Pues qué tenéis en las manos?
CASTAÑO
Hiciéronme mal en ellas570
en una visita un día,
y ni han bastado recetas