Los empeños de una casa
Los empeños de una casa ya que no pudo la pena.
CASTAÑO
Pues no, señor, no os muráis,
por amor de Dios, siquiera
hasta dejarme un muchacho
para que herede la hacienda.540
DON PEDRO
¿Pues eso miráis, señora?
¿No sabéis que es toda vuestra?
CASTAÑO
¡Válgame Dios, yo me entiendo;
bueno será tener prendas!
DON PEDRO
Ésa será dicha mía;545
mas, señora, ¿habláis de veras
o me entretenéis la vida?
CASTAÑO
¿Pues soy yo farandulera?
Palabra os doy de casarme,
si ya no es que por vos queda.550
DON PEDRO
¿Por mí? ¿Eso decís, señora?
CASTAÑO
¿Qué apostamos que si llega
el caso, queda por vos?
DON PEDRO
No así agraviéis la fineza.