Los empeños de una casa
Los empeños de una casa DON CARLOS
No tenéis ya que temer,
doña Ana hermosa, el peligro.730
DOÑA LEONOR
(Aparte.)
¡Cielos! ¿que me traiga Carlos
pensando ¡ah fiero enemigo!
que soy doña Ana? ¿Qué más
claros busco los indicios
de que la quiere?
DON CARLOS
(Aparte.)
(¡En qué empeño 735
me he puesto, cielos divinos,
que por librar a doña Ana
dejo a Leonor al peligro!
¿Adónde podré llevarla
para que pueda mi brío740
volver luego por Leonor?
Pero hacia aquí un hombre miro.)
—¿Quién va?
DON RODRIGO
¿Es don Carlos?
DON CARLOS
Yo soy.
(Aparte.)
(¡Válgame Dios! Don Rodrigo