Los empeños de una casa
Los empeños de una casa DON PEDRO
Señor:
digo, cuanto a lo primero,
que el decir que no saqué975
a Leonor, fue fingimiento
que me debió decoroso
mi honor y vuestro respeto;
y pues sólo con casarme
decís que quedo bien puesto,980
a la beldad de Leonor
oculta aquel aposento
y ahora en vuestra presencia
le daré de esposo y dueño
la mano; pero sabed985
que me habéis de dar primero
a doña Ana, para que,
siguiendo vuestro consejo,
la despose con don Carlos
al instante.
(Aparte.)
Pues con esto, 990
seguro de este enemigo
de todas maneras quedo.
DON RODRIGO
¡Oh qué bien que se conoce
vuestra nobleza y talento!
Voy a que entre vuestra hermana995