Los empeños de una casa
Los empeños de una casa a vuestro oriente primero,
como al sol, hicieron salva
las voces de nuestro afecto;285
ya que, bellísimas damas,
a vuestro decoro atento,
sólo se atrevió el Amor
con el traje del Respeto;
y ya que para estimar,290
señor, favor tan inmenso,
la obligación tiene por
estrecho plazo lo eterno,
vuestra benignidad supla
la cortedad del festejo:295
pues su pequeñez disculpa
la improporción del objeto,
y en el ser vuestro también
asegura los aciertos,
pues nunca podrá ser corto,300
si se mira como vuestro.