Los empeños de una casa
Los empeños de una casa es envidioso veneno,
se siente el provecho ajeno
mucho más que el propio daño);
sobornando (¡oh vil costumbre
que así la razón estraga,70
que es tan ciego Amor, que paga
porque le den pesadumbre!)
una criada que era
de quien ella se fïaba,
en el estado que estaba75
su amor, con el fin que espera
y con lo demás que pasa,
supo de la infiel crïada,
que estaba determinada
a salirse de su casa80
esta noche con su amante;
de que mi hermano furioso,
como a quien está celoso
no hay peligro que le espante,
con unos hombres trató85
que fingiéndose Justicia
(¡mira qué astuta malicia!)
prendan al que la robó,
y que al pasar por aquí
al galán y dama bella,90
como en depósito, a ella
me la entregasen a mí,