Los empeños de una casa
Los empeños de una casa y que luego al apartarse,
como que acaso ellos van
descuidados, al galán95
den lugar para escaparse,
con lo cual claro se arguye
que él se valdrá de los pies
huyendo, pues piensa que es
la Justicia de quien huye;100
y mi hermano, con la traza
que su amor ha discurrido,
sin riesgo habrá conseguido
traer su dama a su casa,
y en ella es bien fácil cosa105
galantearla abrasado
sin que él parezca culpado
ni ella pueda estar quejosa,
porque si tanto despecho
ella llegase a entender,110
visto es que ha de aborrecer
a quien tal daño le ha hecho.
Aquesto que te he contado,
Celia, tengo que esperar;
mira ¿cómo puedo entrar115
a acostarme sin cuidado?
CELIA
Señora, nada me admira;
que en amor no es novedad