Los empeños de una casa
Los empeños de una casa que se vista la verdad
del color de la mentira,120
¿ni quién habrá que se espante
si lo que es, llega a entender,
temeridad de mujer
ni resolución de amante,
ni de traidoras crïadas,125
que eso en todo el mundo pasa,
y quizá dentro de casa
hay algunas calderadas?
Sólo admirado me han,
por las acciones que has hecho,130
los indicios que tu pecho
da de olvidar a don Juan;
y no sé por qué el cuidado
das en trocar en olvido,
cuando ni causa has tenido135
tú, ni don Juan te la ha dado.
DOÑA ANA
Que él no me la da, es verdad;
que no la tengo, es mentira.
CELIA
¿De qué modo?
DOÑA ANA
¿Qué te admira?
Es ciega la voluntad.140
Tras mí, como sabes, vino