Los empeños de una casa
Los empeños de una casa y si lo callo, no informo295
de mí, y en un mismo caso
me desmiento si lo afirmo,
y lo ignoras si lo callo.
Pero es preciso al informe
que de mis sucesos hago300
(aunque pase la modestia
la vergüenza de contarlo),
para que entiendas la historia,
presuponer asentado
que mi discreción la causa305
fue principal de mi daño.
Inclineme a los estudios
desde mis primeros años
con tan ardientes desvelos,
con tan ansiosos cuidados,310
que reduje a tiempo breve
fatigas de mucho espacio.
Conmuté el tiempo, industriosa,
a lo intenso del trabajo,
de modo que en breve tiempo315
era el admirable blanco
de todas las atenciones,
de tal modo, que llegaron
a venerar como infuso
lo que fue adquirido lauro.320
Era de mi patria toda