Los empeños de una casa
Los empeños de una casa CASTAÑO
¿Ahora en aqueso miras?630
¡Cuerpo de quien me parió!
DOÑA ANA
Nada a mí me desanima.
Venid, que aquí hay una pieza
que nunca mi hermano pisa,
por ser en la que se guardan635
alhajas que en las visitas
de cumplimiento me sirven,
como son alfombras, sillas
y otras cosas; y además
de aqueso, tiene salida640
a un jardín, por si algo hubiere
y porque nada os aflija,
venid y os la mostraré;
pero antes será precisa
diligencia el que yo cierre645
la puerta, porque advertida
salga en llamando mi hermano.
CASTAÑO
(Aparte a DON CARLOS.)
Señor, ¡qué casa tan rica
y qué dama tan bizarra!
¿No hubieras (¡pese a mis tripas,650
que claro es que ha de pesarles,
pues se han de quedar vacías!)