Los empeños de una casa
Los empeños de una casa ¡Apenas estoy en mí!
(Sale CELIA.)
CELIA
Señora, ya en mi posada
está. ¿Qué quieres ahora?
DOÑA ANA
A abrir a mi hermano baja,960
que es lo que ahora importa, Celia.
CELIA
(Aparte.)
Ella está tan asustada
que se olvida de saber
cómo entró don Juan en casa;
mas ya pasado el aprieto,965
no faltará una patraña
que decir, y echar la culpa
a alguna de las criadas,
que es cierto que donde hay muchas
se peca de confianza970
pues unas a otras se culpan
y unas por otras se salvan.
(Vase.)
DOÑA ANA
¡Cielos, en qué empeño estoy:
de Carlos enamorada,
perseguida de don Juan,975
con mi enemiga en mi casa,