Los empeños de una casa
Los empeños de una casa con crïadas que me venden,
y mi hermano que me guarda!
Pero él llega; disimulo.
(Sale DON PEDRO.)
DON PEDRO
Señora, querida hermana,980
¡qué bien tu amor se conoce,
y qué bien mi afecto pagas,
pues te halló despierta el sol,
y te ve vestida el alba!
¿Dónde tienes a Leonor?985
DOÑA ANA
En mi cuadra, retirada
mandé, que estuviese, en tanto,
hermano, que tú llegabas.
Mas ¿cómo tan tarde vienes?
DON PEDRO
Porque al salir de su casa990
la conoció un deudo suyo,
a quien con una estocada
dejó Carlos casi muerto;
y yo viendo alborotada
la calle, aunque no sabían995
quién era y quién la llevaba,
para que aquel alboroto
no declarara la causa,
hice que, de los crïados,