Los empeños de una casa
Los empeños de una casa Sí, pues qué os espantáis de eso140
si siempre vivo en palacio,
aunque con nombre supuesto.
ALCALDE
¿Y cuál es?
ESPERANZA
Desconfianza
me llamo entre los discretos,
y soy Desconfianza fuera145
y Esperanza por de dentro;
y así, oyendo pregonar
el premio, a llevarle vengo:
que la Esperanza, en Palacio,
sólo es digna del desprecio.150
ALCALDE
Mientes: que el desprecio toma
algún género de cuerpo
en la boca de las damas,
y al decirlo, por lo menos
se le detiene en los labios,155
y se le va con los ecos;
y esto basta para hacerse
mucho aprecio del desprecio,
y sobra para que sea
premio para los discretos;160
que no es razón que a una dama
le costara tanto un necio.