Los empeños de una casa
Los empeños de una casa ESPERANZA
No puedo;
que me hicierais desterrar,
si llegarais a saberlo.
ALCALDE
Pues, ¿y cómo puedo yo125
premiaros sin conoceros?
ESPERANZA
¿Pues para aqueso no basta
el saber que lo merezco?
ALCALDE
Pues si yo no sé quién sois,
ni siquiera lo sospecho,130
¿de dónde puedo inferir
yo vuestro merecimiento?
Y así, perded el temor,
que os encubre, del destierro
(que, aunque tengáis mil delitos,135
por esta vez os dispenso),
y descubríos.
ESPERANZA
La Esperanza
soy.
ALCALDE
¡Qué grande atrevimiento!
¿Una villana en palacio?
ESPERANZA