La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

que sujeción me relieua de culpa. No ayamos

enojo, assentémonos a comer. [29]

ELICIA.- ¡Assí! ¡Para assentar a comer, muy

diligente! ¡A mesa puesta con tus manos laua-

das e poca vergüença!

SEMPRONIO.- Después reñiremos; comamos

agora. Assiéntate, madre Celestina, tú primero.

CELESTINA.- Assentaos vosotros, mis hijos,

que harto lugar ay para todos, a Dios gracias:

tanto nos diessen del parayso, quando allá va-

mos. Poneos en orden, cada vno cabe la suya;

yo, que estoy sola, porné cabo mí este jarro e

taça, que no es más mi vida de quanto con ello

hablo. Después que me fuy faziendo vieja, no

sé mejor oficio a la mesa, que escanciar. Porque

quien la miel trata, siempre se le pega dello.

Pues de noche en inuierno no ay tal escallenta-

dor de cama. Que con dos jarrillos destos, que

beua, quando me quiero acostar, no siento frío

en toda la noche. Desto aforro todos mis vesti-

dos, quando viene la nauidad; esto me callenta

la sangre; esto me sostiene continuo en vn ser;

esto me faze andar siempre alegre; esto me para

fresca; desto vea yo sobrado en casa, que nunca

[30] temeré el mal año. Que vn cortezón de pan

ratonado me basta para tres días. Esto quita la


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker