La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

treze tres. [32]

SEMPRONIO.- Tía señora, a todos nos sabe

bien. ¡Comiendo e hablando! Porque después

no haurá tiempo para entender en los amores

deste perdido de nuestro amo e de aquella gra-

ciosa e gentil Melibea.

ELICIA.- ¡Apártateme allá, dessabrido, enojo-

so! ¡Mal prouecho te haga lo que comes!, tal

comida me has dado. Por mi alma, reuesar

quiero quanto tengo en el cuerpo, de asco de

oyrte llamar aquella gentil. ¡Mirad quién gentil!

¡Jesú, Jesú!, ¡e qué hastío e enojo es ver tu poca

vergüença! ¿A quién, gentil? ¡Mal me haga

Dios, si ella lo es ni tiene parte dello: sino que

ay ojos, que de lagaña se agradan. Santiguarme

quiero de tu necedad e poco conocimiento. ¡O

quién estouiesse de gana para disputar contigo

su hermosura e gentileza! ¿Gentil es Melibea?

Entonce lo es, entonce acertarán, quando [33]

andan a pares los diez mandamientos. Aquella

hermosura por vna moneda se compra de la

tienda. Por cierto, que conozco yo en la calle

donde ella viue quatro donzellas, en quien Dios

más repartió su gracia, que no en Melibea. Que

si algo tiene de hermosura, es por buenos

atauíos, que trae. Poneldos a vn palo, también


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker