La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

migo el que contigo queda. ¡O desuentura! ¡O

súbito mal! ¿Quál fue tan contrario acontesci-

miento, que assí tan presto robó el alegría deste

hombre e, lo que peor es, junto con ella el seso?

¿Dexarle he solo o entraré alla? Si le dexo, ma-

tarse ha; si entro alla, matarme ha. Quédese; no

me curo. Más vale que muera aquel, a quien es

enojosa la vida, que no yo, que huelgo con ella.

Avnque por al no desseasse viuir, sino por ver

mi Elicia, me deuría guardar de peligros. Pero,

si se mata sin otro testigo, yo quedo obligado

[38] a dar cuenta de su vida. Quiero entrar.

Mas, puesto que entre, no quiere consolación ni

consejo. Asaz es señal mortal no querer sanar.

Con todo, quiérole dexar vn poco desbraue,

madure: que oydo he dezir que es peligro abrir

o apremiar las postemas duras, porque mas se

enconan. Esté vn poco. Dexemos llorar al que

dolor tiene. Que las lágrimas e sospiros mucho

desenconan el coraçón dolorido. E avn, si de-

lante me tiene, más comigo se encenderá. Que

el sol más arde donde puede reuerberar. La

vista, a quien objeto no se antepone, cansa. E

quando aquel es cerca, agúzase. Por esso quié-

rome sofrir vn poco. Si entretanto se matare,

muera. Quiçá con algo me quedaré que otro no

lo sabe, con que mude el pelo malo. Avnque


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker