La Celestina
La Celestina [39] malo es esperar salud en muerte agena. E
quiçá me engaña el diablo. E si muere, matarme
han e yrán allá la soga e el calderón. Por otra
parte dizen los sabios que es grande descanso a
los affligidos tener con quien puedan sus cuy-
tas llorar e que la llaga interior más empece.
Pues en estos estremos, en que estoy perplexo,
lo más sano es entrar e sofrirle e consolarle.
Porque, si possible es sanar sin arte ni aparejo,
mas ligero es guarescer por arte e por cura.
CALISTO.- Sempronio.
SEMPRONIO.- Señor.
CALISTO.- Dame acá el laúd.
SEMPRONIO.- Señor, vesle aquí.
CALISTO.-
¿Qual dolor puede ser
tal
que se yguale con mi
mal?
SEMPRONIO.- Destemplado está esse laúd.
CALISTO.- ¿Cómo templará el destemplado?
¿Cómo sentirá el armonía aquel, que consigo
está tan discorde? ¿Aquel en quien la voluntad
[40] a la razón no obedece? ¿Quien tiene dentro
del pecho aguijones, paz, guerra, tregua, amor,
enemistad, injurias, pecados, sospechas, todo a
vna causa? Pero tañe e canta la más triste can-