La Celestina
La Celestina qué hora es.
TRISTÁN.- Señor, bien de día.
CALISTO.- Pues tórnalas a cerrar e déxame
dormir hasta que sea hora de comer.
TRISTÁN.- Quiero baxarme a la puerta, por-
que duerma mi amo sin que ninguno le inpida
e a quantos le buscaren se le negaré. ¡O qué
grita suena en el mercado! ¿Qué es esto? Algu-
na justicia se haze o madrugaron a correr toros.
No sé qué me diga de tan grandes vozes como
se dan. De allá viene Sosia, el moço d' espuelas.
Él me dirá qué es esto. Desgreñado viene el
vellaco. En alguna tauerna se deue hauer rebol-
cado. E si mi amo le cae en el rastro, mandarle
ha dar dos mil palos. Que, aynque es algo loco,
la pena le hará cuerdo. Parece que viene lloran-
do. ¿Qué es esto, Sosia? ¿Por qué lloras? ¿De dó
vienes?
SOSIA.- ¡O malauenturado yo e qué pérdida
[116] tan grande! ¡O desonrra de la casa de mi
amo! ¡O qué mal día amanesció éste! ¡O desdi-
chados mancebos!
TRISTÁN.- ¿Qué es? ¿Qué has? ¿Por qué te
matas? ¿Qué mal es éste?
SOSIA.- Sempronio e Pármeno...
TRISTÁN.- ¿Qué dizes, Sempronio e Párme-
no? ¿Qué es esto, loco? Aclárate más, que me