La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Orestes a su madre Clistenestra. El cruel emperador

Nero a su madre Agripina por solo su plazer hizo

matar. Estos son dignos de culpa, estos son verdade-

ros parricidas, que no yo; que con mi pena, con mi

muerte purgo la culpa, que de su dolor se me puede

poner. Otros muchos crueles ouo, que mataron hijos

e hermanos, debaxo de cuyos yerros el mío no pares-

cerá grande. Philipo, rey de Macedonia; Herodes, rey

de Judea; Constantino, emperador de Roma; Laodice,

reyna de Capadocia, e Medea, la nigromantesa. To-

dos estos mataron hijos queridos e amados, sin nin-

guna razón, quedando sus personas a saluo. Final-

mente, me ocurre aquella gran crueldad de Phrates,

rey de los Parthos, que, porque no quedasse sucessor después dél, mató a Orode, su viejo padre e a su

vnico hijo e treynta hermanos suyos. Estos fueron

delictos dignos de culpable culpa, que, guardando

sus personas de peligro, matauan sus mayores e

descendientes e hermanos. Verdad es que, avnque

todo esto assí sea, no auía de remedarlos en lo que

malhizieron; pero no es más en mi mano. Tú,

Señor, que de mi habla eres testigo, ves mi poco

poder, ves quán catiua tengo mi libertad, quán

presos mis sentidos de tan poderoso amor del

muerto [210] cauallero, que priua al que tengo

con los viuos padres.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker