La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

en tu congoxosa dança. Enemigo de amigos,

amigo de enemigos, ¿por qué te riges sin orden

ni concierto? Ciego te pintan, pobre e moço.

Pónente vn arco en la mano, con que tiras a

tiento; más ciegos son tus ministros, que jamás

sienten ni veen el desabrido galardón, que saca

de tu seruicio. Tu fuego es de ardiente rayo,

que jamás haze señal dó llega. La leña, que gas-

ta tu [227] llama, son almas e vidas de humanas

criaturas. Las quales son tantas, que de quien

començar pueda, apenas me ocurre. No solo de

christianos; mas de gentiles e judíos e todo en

pago de buenos seruicios. ¿Qué me dirás de

aquel Macías de nuestro tiempo, cómo acabó

amando, cuyo triste fin tú fuiste la causa? ¿Qué

hizo por ti Paris? ¿Qué Elena? ¿Qué hizo

Ypermestra? ¿Qué Egisto? Todo el mundo lo

sabe. Pues a Sapho, Ariadna, Leandro, ¿qué

pago les diste? Hasta Dauid e Salomón no qui-

siste dexar sin pena. Por tu amistad Sansón

pagó lo que mereció, por creerse de quien tú le

forçaste a darle fe. Otros muchos, que callo,

porque tengo harto que contar en mi mal.

Del mundo me quexo, porque en sí me crió,

porque no me dando vida, no engendrara en él

a Melibea, no nascida no amara, no amando

cessara mi quexosa e desconsolada postrimería.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker