La Celestina
La Celestina dexaua monesterios de frayles ni de monjas.
Esto porque allí fazía ella sus aleluyas e con-
ciertos. [72] E en su casa fazía perfumes, fal-
sauaestoraques, menjuy, animes, ámbar, alga-
lia, [73] poluillos, almizcles, mosquetes. Tenía
vna cámara llena de alambiques, de redomillas,
de barrilejos [74] de barro, de vidrio, de aram-
bre, de estaño, hechos de mill faziones. Hazía
solimán, [75] afeyte cozido, argentadas, buje-
lladas, cerillas, llanillas, vnturillas, lustres, lu-
zentores, clarimientes, alualinos e otras aguas
de rostro, de rasuras de gamones, de cortezas
de spantalobos, de taraguntia, de hieles, de
agraz, de mosto, [76] destiladas e açucaradas.
Adelgazaua los cueros con çumos de limones,
con turuino, con tuétano de corço e de garça, e
otras confaciones. Sacaua agua para oler, de
rosas, de azahar, de jasmín, de trébol, de ma-
dreselua e clauellinas, mosquetas e almizcladas,
poluorizadas, con vino. Hazía lexías para enru-
biar, de sarmientos, de carrasca, de centeno, de
marrubios, con salitre, con alumbre e millifolia
e otras diuersas cosas. E los vntos [77] e mante-
cas, que tenía, es hastío de dezir: de vaca, de
osso, de cauallos e de camellos, de culebra e de
conejo, de vallena, de garça e de alcarauán e de
gamo e de gato montés e de texón, [78] de har-