La Celestina
La Celestina Insisto remando, e los puertos seguros
Atrás quedan todos ya quanto más ando.
Prosigue.
Si bien quereys ver mi limpio motiuo,
A quál se endereça de aquestos estremos,
Con quál participa, quién rige sus remos,
Apollo, Diana o Cupido altiuo ,
Buscad bien el fin de aquesto que escriuo,
O del principio leed su argumento:
Leeldo, vereys que, avnque dulce cuento,
Amantes, que os muestra salir de catiuo. [11]
Comparación.
Como el doliente que pÃldora amarga
O la recela, o no puede tragar,
Métela dentro del dulce manjar;
Engáñase el gusto, la salud se alarga:
Desta manera mi pluma se embarga,
Imponiendo dichos lasciuos, rientes,
Atrae los oydos de penadas gentes:
De grado escarmientan e arrojan su carga.
Buelve a su propósito.
Estando cercado de dubdas e antojos,
Compuse tal fin que el principio desata;
Acordé dorar con oro de lata
Lo más fino tibar que vi con mis ojos
Y encima de rosas sembrar mill abrojos.
Suplico, pues, suplan discretos mi falta.
