La Celestina
La Celestina Por su passión santa, que a todos nos sana.
Amonesta a los que aman que siruan a Dios y dexen
las malas cogitacion(e)s e vicios de amor.
Uos, los que amays, tomad este enxemplo,
Este fino arnés con que os defendays:
Bolued ya las riendas, porque no os perdays;
Load siempre a Dios visitando su templo.
Andad sobre auiso; no seays d'exemplo
De muertos e biuos y propios culpados:
Estando en el mundo yazeys sepultados.
Muy gran dolor siento quando esto contem-
plo.
Fin.
O damas, matronas, mancebos, casados,
Notad bien la vida que aquestos hizieron,
Tened por espejo su fin qual ouieron: [14]
A otro que amores dad vuestros cuydados,
Limpiad ya los ojos, los ciegos errados,
Virtudes sembrando con casto biuir,
A todo correr deueys de huyr,
No os lance Cupido sus tiros dorados. [15]
Prólogo
Todas las cosas ser criadas a manera de contienda
o batalla, dize aquel gran sabio Eráclito [16] en este
modo: «Omnia secundum litem fiunt.» Sentencia a
mi ver digna de perpetua y recordable memoria. E
